Casi sin tiempo para digerir el machacón soniquete de los niños de Colegio de San Ildefonso, las imágenes de celebración de los agraciados de la Lotería de Navidad y todas las copiosas comidas de estas fechas, llega a las pantallas de televisión el nuevo anuncio del
Sorteo Extraordinario de El Niño 2012, que como es habitual se celebrará el próximo viernes 6 de Enero.
Será ese el momento en el que todos aquellos que no hemos tenido la suerte de poseer alguno de los décimos premiados (en mi caso porque no compré ni una mísera participación) volcaremos nuestras esperanzas e ilusiones. De ahí que también sea conocido como
"el sorteo de los rascaos", porque como comentaba antes, si no has sido agraciado en el Gordo te queda la ilusión de conseguir un pellizco aquí. Este año se reparten la nada despreciable cifra de 840 millones de euros en premios, que teniendo en cuenta los malos augurios y oscuros tiempos que todo el mundo se empeña en vaticinar, no vendrían nada mal. Así que, a comprar y soñar, porque
si sueñas... Loterias.
En el spot vemos a un niño pequeño (una delicia de crío) que mueve sus orejas
al compás de la música del tradicional
Concierto de Año Nuevo que escucha por la televisión. Todo ello ante los ojos atónitos de sus padres que pronuncian la frase que es a su vez el eslogan de la campaña:
"Este niño nos retira". La encargada de realizar este divertido anuncio ha sido
la agencia Grey, creadora también de "
La Fábrica de Sueños", la campaña navideña del organismo de Loterías y Apuestas del Estado. Personalmente creo que han acertado tanto con la música como con el tono humorístico del mismo y todo sin tener la necesidad de hacer alusión alguna al sorteo. No hay nada como arrancar el año con una sonrisa.
En cuanto a la música elegida, culpable de la mitad de la vivacidad y alegría que respira el anuncio, se trata de un clásico de
Johann Strauss (padre), el compositor austríaco creador de numerosas obras, en gran medida célebre por sus vals, llamado "
La Marcha Radetzky", una composición orquestal dedicada al militar checo
Joseph Radetzky, que seguramente ya habréis reconocido por ser la pieza con la que finaliza el
Concierto de Año Nuevo de la
Filarmónica de Viena. En dicho concierto, es tradicional que el público, conducido por el director de la orquesta que se gira hacia ellos, siga el ritmo de la música con sus aplausos, en una imagen típica del primer día del año junto con las de los saltos de esquí (aunque este año
no los veremos). Hace ya un lustro,
Iberia utilizó la misma melodía para acompañar musicalmente a
su spot navideño de 2006.